blog_Fuco Reyes-1

 

Acaba de hacer esta fotografía y se detiene porque una idea inesperada acaba de golpearle la mente con una fuerza increíble. Aún no distingue qué sucede, pero entiende que en este momento una nueva realidad se está abriendo paso en su cabeza con arrebatadora contundencia. La ola de sensaciones le estremece la consciencia y le aturde, sin saber todavía qué pensar. La marea de percepción se retira y vuelve una calma aparente.

Decide hacer otra foto. Su mente le ordena a sus músculos actuar y obedecen fielmente. Pero esta vez, cada fibra anónima se hace presente  y su mano se desplaza en una sinfonía de estímulos ensordecedores, de estiramientos y contracciones en una sincronía total con su ser.  En el instante en que su dedo índice acciona el disparador, un temblor le sacude desde abajo y se extiende por su cuerpo con un movimiento ondulatorio hasta su mente y allí se expande como luz en fuga de una explosión estelar… entonces me doy cuenta de que él/yo, en este preciso instante, existo.

Todo pensamiento desaparece, todos mis sentidos se concentran en esta consciencia absoluta de mí en este lugar a través de esta imagen. Observo mis manos y me sorprendo ante algo tan absurdo como sentir que esas manos que miro son las mías. Sonrío y es ahora cuando una alegría nacida de lo más profundo de mis memorias surge como un géiser imposible de domar, levanto mi cabeza, miro al cielo y río sin poder contenerme.

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